Textos

jueves, 9 de julio de 2009

QUE DISGUSTOS NOS DAN




Que estamos en crisis, se sabe. Que el estado y las autonomías necesitan recaudar, se huele. Pero que te multen hasta por parar en el arcén unos minutos para que tu hija vomite, me parece excesivo. Y es que ahora te pueden embargar directamente, sin explicaciones, sin una palabra más alta que otra. Según la ley de tráfico, te comunican la infracción directamente a través de edictos. Todo eso de las garantías y defensa del contribuyente, se ha convertido en pura filfa, minucias, pamplinas, oiga, que ya no saben ustedes cómo justificarse.
Si el cartero no tiene a bien entregarte la notificación porque ese día está perezoso y mohíno, ni te enteras de que te han multado. No puedes alegar, no puedes defenderte, ni siquiera pedir el expediente, nada de nada. Y es su palabra contra la tuya (me refiero a la del cartero. El mío rellena las citaciones en el bar, que lo he visto yo). El caso es que publican el nombre de los supuestos infractores “no localizados” ¿?, en una lista en la Dirección General de Tráfico, y si tú, por una de esas, no se te ocurre pasar por allí, pues la has liado, porque te embargan sin que se les mueva un pelo del bigote. Lo descubres el día que ves tu cuenta en números rojos. Y es entonces cuando te entra el tembleque y te rasgas las vestiduras, y clamas en el desierto. Pero no hay nada que hacer porque el dinero ya ha pasado a las arcas públicas, y aquí paz y después gloria.
Legalitas te lo está avisando desde hace tiempo. Que se haga usted socio, que nosotros nos pasamos por allí habitualmente, y le ponemos al corriente. Me parece un detalle por parte de Legalitas, no digo que no. Pero que me obliguen a pagar un seguro para no ser extorsionado, no es legal. O mejor dicho, legal sí, porque se ha aprobado por ley, pero te deja indefenso. Y una ley así, abusiva y contraria a la razón, es injusta.
Hoy, mientras venía por la carretera de Extremadura, he visto que se disparaba el flasch varias veces, estaba desbarrado. Los coches reducían la velocidad recelosos, y hemos estado a punto de una colisión múltiple.
Ha salido en la prensa: “Han multado un cura por exceso de alcohol en sangre ya que celebró cuatro misas”. Muchas me parecen, pero oye, es su oficio ¿no?
En fin, ahora comprendo porque anoche soñé con Gallardón. Me multaba por cruzar la castellana sin casco, me quitaba el carné de identidad, me hacía la prueba de alcoholemia, y se quedaba con mis puntos y con mi hacienda. Pero yo no podía hacer nada porque no era de Legalitas y me habían pillado por sorpresa.
Qué mal lo he pasado, en serio.

4 comentarios:

NIKE dijo...

hi carmen
si se siente tu indignación y es un sentimiento compartido, las instituciones estatales (algunas) a veces abusan con sus reglamentos y en verdad que a veces dan ganas de llorar de impotencia, uizá por eso algunos optan por el dicho "hecha la ley hecha la trampa"
pero bueno hay que seguir...
un abrazo y que bueno de verte por estos lares
p.d gracias por tus palabras de aliento

leo dijo...

Jajaja, la verdad es que así contado se le ponen a una los pelos como escarpias. Habrá que hacerse del legalitas, ese (aunque si me embargan la cuenta se van a decepcionar mogollón, en fin...)
Besisssssss

Fernando Alcalá dijo...

Ay, ay, Carmen, qué miedito le acabas de dar a este conductor zarrapastroso que se pita a sí mismo porque todavía no sabe dónde está situado el claxon en su nuevo coche y se pone nervioso y cuanto más nervioso se pone más se toca el claxon a sí mismo.

Carmen dijo...

Nike, Leo, Fernando, hay que tener los ojos bien abiertos y la cartera bien cerrada, están como locos recaudando.
Fernando, qué alegría volver a verte. Tú toca el claxón pero no dejes el blog, hombre.
Besote a los tres y no os asusteis que llegan las vacaciones y no creo que nos multen en el colchón de agua.