Textos

viernes, 8 de diciembre de 2017

LA BISABUELA CLEMENTINA Y EL SEXO






Mi Calixto está preocupado porque ha leído que existe un trastorno que se llama sexomnia. Se trata de algo así como un sonámbulo sexual. Supone practicar sexo sin saberlo. Dicen que es una patología, y eso le inquieta bastante, porque los sonámbulos le obsesionan, más que todo, por razones hereditarias.
Su bisabuela Clementina era sonámbula y, según nos cuentan, se levantaba por las noche para deambular por la casa sin saber que lo hacía. Dice que antes de dormir se ataba a la cama con nudos de lo más complicados, pero no servía porque en sueños siempre encontraba la forma de deshacerlos. En fase REM era muy espabilada: una característica de los sonámbulos. Dicen que un sonámbulo puede coger las llaves del coche, arrancarlo e irse directamente a saltarse semáforos. O sentarse en la cama y mirar a su alrededor con expresión de sorpresa, pasar la aspiradora, recolocar muebles, cocinar, saltar por la ventana y exhibir una conducta sexual impropia.
Un sonámbulo es un ser activo y soñador donde los haya.
 “A lo mejor un día despierto con un chupetón y te mosqueas.” sugiere Calix.
Lo cierto es que no se les debe despertar, pueden asustarse de tal forma que les de un ataque al corazón y se mueran. Dicen que se debe ser muy sutil y condescendientes con esos trastornos. Quizá por eso nadie atosigó jamás a Clementina. Y Calixto me avisa de que si da síntomas, tampoco lo importune, no vaya a ser...
Cuenta el doctor Pareja de la clínica Quirón, que la predisposición de padecer sonambulismo es heredada, que influye el estrés y la privación de sueño.
Su bisabuela vivió a finales del diecinueve, principios del veinte. "Pues en esa época lo de la sexomnia debería estar muy mal visto", le sugiero. “Pero quién nos dice a nosotros”, continua él la mar de ilusionado, “que el caso de una mujer que cada noche abandonaba su casa en episodios de sonambulismo extremo, y mantenía relaciones sexuales con extraños, no era el de Clementina.”
Según el especialista en trastornos del sueño Peter Buchanan, la mujer estaba completamente dormida y su comportamiento se debía a que «llevaba a la práctica todo aquello con lo que soñaba». Y apunta una clave para desmontar el mito: «Es inútil tratar de despertar a un sonámbulo porque es insensible a estímulos externos. De forma preventiva, conviene asegurar el cierre de puertas, eliminar obstáculos, proteger las esquinas y los bordes del mobiliario, así como ocultar objetos peligrosos». 
“Por lo que, te advierto”, me dice Calix levantando un dedo muy largo” “que a los descendientes de Clementina no se nos deben molestar bajo ningún concepto cuando actuemos en fase REM.”
 Eso me dice antes de ponerse el pijama para ver si le da el sonambulismo.




domingo, 3 de diciembre de 2017

MODOS DE CONTAR




Toda narración implica una voz y dos formas de narrar: primera o tercera persona.
La primera sitúa al narrador como personaje, cuenta desde el yo.
la tercera cuenta algo que le ocurre a otro.
Lo importante es lo que quiera contar y cómo.
1ª persona.
 Ejemplo:
He llegado  a casa arrastrando las piernas, casi sin sentirlas, parecían un peso inútil una prolongación de mi torso sin fuerzas, y más que las piernas, el corazón. Lo he escuchado quejarse una y otra vez, lo he sentido crecer y casi pararse. Debería haber sabido que en el metro de Madrid no hay piedad. Madrid, esa ciudad a reventar de bicicletas, sin aparcamientos, y en espera de reducir la circulación vial, le importa un pimiento los problemas cardiacos, de movilidad, de arrastre o de maternidad que puedan tener  los usuarios. Somos una ciudad de atletas y por eso el ascensor de la estación de “Lavapiés” estaba estropeado, y las escaleras mecánicas no las habían adaptado a dicha dificultad. Las de subida eran normales y las de bajada, automáticas. Ningún empleado ha intentado solucionar ese problema cambiando la dirección ¿para qué? Cuando he mirado hacia arriba y he visto el tramo al que me enfrentaba, he sentido una angustia tremenda. Pero no ha sido ese el único escollo en mi deambular por el Madrid subterráneo una tarde de viernes. Al fin y al cabo, qué le importa a los encargados las dificultades de movilidad que unos cuantos enfermos, cardiacos, mayores, trasportadores de maletas, madres con carrito, inválidos en silla de ruedas, puedan tener. Lo normal son “los cachas” que suben las escaleras de tres en tres.
Los peldaños de subida  a la calle me parecían dirigidos al mismísimo cielo. He pensado que nunca llegaría.
Lo he logrado al fin, aplicando una estrategia, descansando en cada tramo, resoplando en el último escalón.
Mil gracias a todos los empleados municipales, alcaldes y concejales, que han descuidado un asunto tan importante, mientras gastaban el dinero en obras monumentales para hacerse la foto, como por ejemplo, la espectacular M30.

Ventajas de la 1ª persona
Mayor credibilidad
mayor profundidad en el personaje
mayor intimidad
mayor suspense
Inconvenientes
Narración limitada
El protagonista monopoliza la acción
El protagonista puede arruinar la historia si te cae mal.

3ª persona.
Ejemplo
Madrid es una ciudad hecha para la juventud, pensó Raúl mientras atravesaba la acera con premura. Unos señores se tuvieron que apartar porque estuvo a punto de atropellarles. Pedro, un deportista con su control digital sobre el tiempo de carrera, tropezó con una mujer que venía de la compra. Que despacio va, pensó.  Casi pierdo el ritmo. Un grupo de turistas que habían contratado un patinete eléctrico; un “Segway” para visitar Madrid, tuvieron que detenerse continuamente porque tropezaban con carritos de coches de niños, con ancianos lentos, con chicas cargadas de maletas.
El concejal se acomodó en su mesa de despacho, echó hacia atrás su asiento y decidió que no debería haber contaminación, y para eso había que crear la ciudad sin coches.
 Los empleados del metro charlaban animados en sus garitas, sin saber si las escaleras funcionaban o no. Ramón, un invalido en silla de ruedas, se las ve y se las desea para transitar por esta ciudad cada día más contaminada de prepotencia y egoísmo.
Los presupuestos municipales van dirigidos a realizar obras de enjundia que se vean. Se construyen autovías, circunvalaciones, rotondas y túneles, sin  preocuparse por las dificultades de movilidad de sus ciudadanos. No ha habido partido político hasta ahora, que se haya implicado para ayudar a poner un metro con ascensores y escaleras mecánicas  en todas sus líneas, en todos sus tramos, ni un carril para peatones que no se vean avasallados.

Ventajas
El narrador es ajeno a la historia. cuenta lo que ve.
El narrador lo sabe todo
Expresa pensamientos de todos los personajes
Aporta mucha información
Inconvenientes
Pierde fuerza si se detiene en detalles
Mayor complejidad

Difícil profundizar en personajes

jueves, 30 de noviembre de 2017

PARECIDOS RAZONABLES










El último parecido prodigioso entre dos personas lo acabamos de constatar durante la pedida de mano en Inglaterra. El príncipe Harry se ha prometido con la doble de una política española. Es difícil negar el asombroso parecido de  Maghan Marke y Begoña Villacis. Sin embargo, a veces ni siquiera se dan cuenta los implicados del parecido, tenemos que ser los televidentes quienes lo detectemos con desasosiego, como es el caso del asesino Morate y el guardia que lo custodiaba en el juicio oral. Esperaba con ilusión que en cualquier momento ambos se levantarían para darse un fuerte abrazo fraternal, pero no dieron síntomas de la más mínima complicidad. Era como si no se vieran a sí mismos.
Y no solo ocurre este fenómeno con coetáneos, sino con personajes que nos separan años o siglos de diferencia.
Nicolas Cage, por ejemplo, tiene un doble del siglo XIX que vivió en Tenesse en 1870 y al que le hicieron un retrato al oleo para desasosiego del actor. Estos sosias se encuentran en los museos con más frecuencia de la que nos gustaría. Otro caso es el de un hombre llamado Max Galuppo que en 2012 se encontró a sí mismo en un cuadro del siglo XVI. Era el museo de arte de Filadelfia.
A estas coincidencias se le han dado muchas interpretaciones, algunas de lo más esotéricas y rocambolescas. Dicen que si son reencarnados, o vampiros, o quizá, viajeros en el tiempo.
Podemos creer o no en esas conjeturas, pero no podemos negar que el fenómeno es curioso y real. ¿Quién me dice a mí, pongo por caso, que el Puigdemont que quiere salirse de la Unión Europea por obsoleta y trasnochada, es el mismo que pone por las nubes a la Unión Europea, que quiere que Cataluña sea miembro por derecho y que se deshace en elogios hacia ella? ¿Quien me dice a mí que la Ada Colau, que dijo que no participaría en el referéndum ilegal, es la misma que bailaría sardana con los independentistas y defendería la libertad de expresión en el referéndum para proclamar la DUI? ¿Y si los Junqueras y Forcadell independentistas, así como el resto de miembros de la mesa del congreso catalán, no tienen nada que ver con los que están dispuestos a acatar el articulo 155 y renunciar a la DUI? ¿Son otros? ¿Sosias ellos?  Y si el Mas que decía que ninguna empresa se marcharía de Cataluña si se proclamaba la independencia, no es el mismo que ahora dice lo contrario? ¿Y si ni siquiera es el mismo  que pedía dinero a Zapatero a cambio de manipular  las ideas nacionalistas de los catalanes con métodos de Anthony Blaque? ¿Y si la presidenta de Tous que contrató a miembros de ERC en su empresa, no es la misma que la que da ordenes a sus empleados de “afirmar su vocación internacional, española y catalana de corazón?
A simple vista parecen incongruentes, pero no lo son. Lo que ocurre es que son  sosias.
 ¿Vampiros?¿Reencarnados? ¿Viajeros en el tiempo?
¡Cuanto tienen qué contarnos y qué poco les preguntamos!


sábado, 18 de noviembre de 2017

MENTIRAS


                                               








Esta mañana, mientras paseaba por el estanque de El Retiro, he escuchado como un señor hablaba por el móvil y explicaba que se encontraba..., en “Embajadores”. Luego ha cantado un gallo. Se trata de uno de esos gallos orondos que viven en la zona del Huerto”. La han instalado para que los niños se aficionen a la vida bucólica. No se si negar que estuviese en El Retiro lo repitió tres veces, como San Pedro, o simplemente cantó el gallo porque estaba en su ser, pero lo cierto es que la mentira no cesa, y habita entre nosotros. La contemplo en la terraza de la casa de enfrenta, cuando veo unas zapatillas tras un rododendro, dejando entrever a un hombre con móvil a la oreja, escondiéndose de la vigilancia familiar.
 En esa ocasión no cantó el gallo porque el huerto de El Retiro esta lejos, pero son tales las mentiras que se dicen últimamente que hasta los móviles los venden con localizador.

Lo que todavía no se ha inventado es el detector de trolas de los de ERC. Es una misión difícil porque aunque dicen que las mentiras tienen las patas muy cortas siempre hay un extranjero o un Belga que se las traga y, en su afán de buscar tres pies al gato, pide los planos de las cárceles españolas para ver si Puigdemónt va a estar cuidadito, atendido y con suficientes metros cuadrados después de la sedición, el desplome de la economía catalana, el enfrentamiento que ha dejado entre sus ciudadanos y el resquebrajamiento de su pueblo. En fin, oye, no sea que le pongan esposas como quiere ponerle Rufián a Rajoy, y se nos constipe. Marta Rovira dice ahora, que el gobierno amenazó con sangre, tanques, tiros y garrotazos si se declaraba la independencia en Cataluña. Y suponiendo que fuese cierto, que no lo es, van ellos y la declaran.  ¡Con dos narices!, porque los ciudadanos, la sangre, los tanques y el sufrimiento de su pueblo, les deben traer al pairo. Después de esas declaraciones han debido cantar todos los gallos de Europa, aunque los belgas no los hayan escuchado porque están en lo suyo: las dimensiones de las celdas y las garantías democráticas españolas.

sábado, 11 de noviembre de 2017

OTRA VEZ LOS RUSOS







Los que me traían a mal traer en mi infancia eran los rusos. Durante un tiempo, me refiero a la guerra fría, uno estaba siempre temblando por si la guerra pasaba de fría a caliente y el planeta se hacía añicos. Los mandatarios de una y otra potencia, tenían un  teléfono rojo en el despacho y a poco que se les calentara el dedo índice, desaparecíamos. En cuanto salía un ruso en la tele, mis padres se ponían muy serios, y mis hermanos y yo nos escondíamos tras un sillón. Hablaban raro y parecía que al hacerlo te escupían. No eran hombres afables, por lo menos esa era la imagen que nos trasmitía el telediario.
Entonces estaban de moda las películas de espías que atravesaban el muro de Berlín y ya nadie volvía a saber de ellos. Se les distinguía porque iban con gabardinas y sombreros incrustados a la cabeza, hablaban de forma desapacible y te podían secuestrar por cualquier nimiedad. Aquello era un sin vivir.
A mí no se me aparecía en sueños el coco, ni el hombre del saco, ni tonterías de esas,  sino algún ruso con la bomba atómica en bandolera que escuchaba todo lo que había dicho durante el día y me mandaba a Siberia.
 La niñez de los sesenta fue escalofriante. En los ochenta cayó el muro y fue un respirar, la verdad. Cuando estuve en Berlín lo que más me impresionó fue la foto del último que murió intentando cruzar el muro. Unos días que hubiese esperado y lo hubiera saltado sin problemas. La suerte es así, caprichosa y ajena a nuestro dolor. Hacía tanto tiempo que habían desaparecido los rusos de mis sueños, que los veía en la costa, paseándose en sus yates millonarios, con mujeres enjoyadas y rubias, que se me había pasado el miedo. Pero, cuando esta mañana he leído en el periódico que habían regresado, que estaban de nuevo dispuestos a montarla, casi me muero. Han regresado pero no con gabardina sino en las redes sociales, inmiscuyéndose en tus correos, o en los de los otros, para lavarnos el cerebro, contar verdades a medias, desestabilizar a Europa y a EEUU, con mucha tecnología y muy poca vergüenza.
Ahora te comen el coco sin encerrarte en una habitación con un flexo dirigido a tus ojos, sino con el simple roce de sus dedos, tecleando, manipulando información, diciendo verdades a medias, haciéndoles al juego a Carles, Junqueras, Jordis y policía autonómica.
Nuestros gobernantes, que son muy suyos y no quieren estar mal vistos en el resto de Europa, pues dejan que los manifestantes campen a sus anchas por las calles, salten encima de los coches de la policía, encierren a secretarios judiciales y guardias civiles, que los insulten de palabra y de obra. No vaya a ser que se crean en el extranjero que no somos demócratas. Y por esa regla de tres nos han abandonados a nuestra suerte, han hecho dejación de sus deberes judicializando el problema, y se está imponiendo la ley del más fuerte, la de la calle.
Todo eso lo han logrado los rusos con sus lavados de cerebro patrios y foráneos.
Pues vistas las cosas así, los nuevos rusos se han espabilado muchísimo desde los tiempos de la guerra fría. Ahora sin mancharse las manos han logrado que los gobernantes están muertos de miedo; los partidos políticos, enfrentados; la economía, de pena; la gente, en plena lavada de cerebro on line; Puigdemón, en Bruselas; los de la CUP encantados con su huida; Junqueras y el resto de los parlamentarios, en la cárcel por sedición pero haciendo propaganda electoral porque van  a prometer que ya no lo harán más y se presentan de nuevo a las elecciones, y nuestra policía paralizada ante las amenazas de unos y de otros para que no digan.
Estando las cosas así, esta noche fijo que  vuelvo a soñar con un ruso.