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viernes, 20 de agosto de 2010

MI TÍA ANGELITA Y EL PATO DONALD


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Mi tía Angelita me contó que cuando estudiaba derecho en Murcia, allá por los años sesenta, ella y once más, decidieron jugar un partido de futbol. Querían recaudar fondos para el viaje de fin de carrera. Dice que las burradas que tuvieron que escuchar por llevar pantalones cortos, eran de alivio. Pero lo peor no fue eso, ni siquiera que cuando terminara el partido se echaran al campo los espectadores para pellizcarles el culo. Sino que cuando llamaron a la policía para que las protegieran, se sorprendieron al ver que lejos de protegerla les pellizcaban también.
Y es que la mujer siempre lo ha tenido crudo. O te vestías de ursulina, o eras una perdida. Como decía Sor Juana Inés de la Cruz:
Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis
Eran tiempos duros para la mujer, no digo que no. Tiempos en los que el Código Civil declaraba sin pudor en el artículo 57 que la mujer debía obedecer al marido y éste protegerla. Eran tiempos en los que el marido era el administrador de los bienes de la mujer. Eran tiempos en los que en clase de Derecho Canónico, el profesor, cura él, para explicar lo que era un matrimonio religioso válido, se ponía a hablar en latín sin venir a cuento. El matrimonio debe ser rato y consumado. Rato es celebrado. Y consumado..., consumado... Requiere tres fases:”Erectio, penetratio et eyaculatio”.
Qué dice ese, gritaba mi tía Angelita que le gustaba llamar a las cosas por su nombre. Pues eso, que en los sesenta esas sinvergonzonería solo se podían decir en el latín de Cicerón para no escandalizar a las chicas, pobres, aunque estuvieran estudiando la carrera.
Y cuando ya pensábamos que todo eso había pasado. Cuando ya creíamos superado el machismo, cuando ya las mujeres conducen autobuses, van a la guerra, y hasta van a poder conducir una góndola, madre mía. Nos levantamos con dos noticias de allende el siglo:
UNA: El pato Donald acosó sexualmente a una visitante de Disney World en el 2008 “La mujer se quedó muy traumatizada porque le tocó una teta”. Según los titulares, socarrones ellos: “La pobre ha sido incapaz de superar el trauma psicológico, tiene pesadillas con Donald y, debido a esto, sufre dolores de cabeza, ataques de pánico, náuseas y problemas de digestión. La mujer demanda una compensación de 50.000 dólares”.
LA OTRA: Fue en la frontera de Melilla con Marruecos, en el 2010. Colocan un nuevo cartel contra las mujeres policía que las retrata como a basura.
Pobre tía Angelita, con lo traumatizada que andaba ella por las vejaciones que sufrió en aquel histórico partido de futbol. Y ahora, después de todo, tiene que comprobar que los años sí pasan en balde.

2 comentarios:

leo dijo...

No me extraña que se quedara traumatizada la mujer. Otro mito que perdemos, jolín, una ya no puede fiarse ni del pato Donald. En fin. Del resto no digo nada, más de lo de siempre. :-(
Besos.

Lispector dijo...

Dios mío, hasta el Pato Donald abusa de su supuesta superioridad, a dónde vamos a ir a parar. Cualquier mujer que trate mediadamente con un hombre -aunque sea el ratón Mickey- comprobará que el machismo sigue absolutamente instalado en la cabeza de la mayoría(de ellos), y puede que no tengamos la suerte de ver como se supera esa tara social. Mi alfombrilla del ratón del ordenador era de Donald, por perverso será ahora sustituído por Hello Kitty. Un beso.