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martes, 6 de septiembre de 2011

EL FINAL DEL VERANO


El viernes le llegó la factura del teléfono veraniega.
Sabía que era mejor no leerla. La vida son dos días, se dijo. Pero no lo pudo evitar. Le habían cobrado la movilidad que nunca funcionó.
Llamó a Vodafone y le contestó un hombre que, por el acento y la lejanía de su voz, ubicó allá por el Machu Pichu. Le explicó su caso. Él le dijo que iba a comprobarlo Doña María del Carmen Remedios (en adelante DMDCR) no se retire.
Ellos son así, se acogen al nombre que figura en el DNI aunque haya sido fruto de un arrebato pío de tus padres.
-No se retire. Lo siento, el programa no me permite darla de baja DMDCR. Continúa usted con la movilidad.
-Pero si no la tengo
-Aquí consta que sí DMDCR
-¿Entonces me la van a seguir cobrando?
-Así es DMDCR.
-No la quiero
-Lo siento, el sistema no me deja desactivarla.
--No hay derecho. No la he podido utilizar en todo el verano.
El del Machu Pichu se sintió atacado y colgó.
Una voz a continuación le pidió que lo evaluase. Ella lo puso a parir y colgó también.
Se tomó una Valeriana y volvió a llamar. Esta vez, por el acento intuyó que le hablaban desde el Perito Moreno. Después de pedirle el santo y seña, la saludó cordial.
-Buenas tardes DMDCR.
Ella le explicó el caso de nuevo. El del Perito Moreno le contó que ni tenía la movilidad activada ni Cristo que la fundó.
-Pues me la han cobrado en el recibo.
-Lo mejor va a ser que coja el pen drive que viene en el router y se lo lleve de vacaciones.
Ella le explicó que ya había regresado de las vacaciones y que solo quería que le diesen de baja en la movilidad y en la factura. Le pusieron música guanche y le pidieron que esperase. Luego, cuando ya se había hecho al estribillo, colgaron.
Llamó de nuevo y dijo que quería poner una reclamación, explicó lo de la movilidad por tercera vez, y le dijeron que no les constaba.
-Usted en lo que está dada de alta es en llamadas transoceánicas DMDCR
Ella notó como un fuego intenso subía por su cuerpo y gritó:
-¡Quiero que esta conversación sea gravada!
Le colgaron.
-Evalúe al técnico que le ha atendido –dijo una grabación.
Ella respiró hondo y se tomó un Lexatín, pero ya era demasiado tarde porque se le había necrosado el metatarsiano, el escafoides, un orzuelo y la muela del juicio.
Porque lo que no sabían en Vodafone es que DMDCR somatizaba

3 comentarios:

Sir John More dijo...

Je, je, yo para los indios de Movistar soy Salvador Manuel. Un listo, al apuntarme, mezcló la calle donde vivo con mi nombre. Cada vez que hablo con ellos me lo arreglan, pero nada, Salvador Manuel para los restos. Así es la vida... ¡Qué equivocados estaban en la Coca Cola! ¿La chispa de la vida? La chispa de la vida es el comercio telefónico, que llena tu vida. De mierda, claro... con perdón. Besos y muuuucha paciencia.

leo dijo...

Jejeje, ufffff, son temibles. Que la fuerza te acompañe, DMDCR. Besisssss

Ángel dijo...

yo, como no me relaciono con ellos bajo ningún concepto no tengo pegas. Vamos, que cuando me llaman nunca les contesto y como no necesito nada de ellos.... de hecho suelo ignorar mi móvil, a veces no sé ni dónde está...