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martes, 10 de junio de 2014

MASTERCHEF EN LA FERIA DEL LIBRO














El domingo estuve en la Feria del Libro de Madrid, y como siempre, algunas casetas estaba a rebosar y otras a verlas venir. Este año tuve la suerte de que una de las más visitadas estaba frente a la mía y eso me permitió cotillear a mis anchas. La cola aumentaba a cada segundo, daba varias vueltas sobre sí misma y luego se dispersaba entre pinos y ardillas. Parecía la de Doña Manolita en Navidad, aunque  desde mi ubicación no alcanzaba a ver su fin.
“Es que son los de Masterchef”, me explicaron.
Al principio de ese programa pensé que era una magnifica idea porque iban a  inculcar el amor por la cocina a los padres, abuelos, hermanos, cuñados, hijos y demás familia. Se había acabado el llegar sudorosa del trabajo, cambiar tu traje de chaqueta por el mandil y ponerte a rebozar croquetas sin desaliento. Se había acabado el preparar tarteras para congelar. Todo ese exceso estaba llegando a su fin, cada uno prepararía su menú por riguroso orden de antigüedad para no pelearse, y el mundo volvería a ser un lugar de mariposas  y bellos atardeceres.
Pero después de tanto programa todavía no he presenciado el evento. Y es que no se trata de aprender a cocinar, de cogerle el truquillo a los guisos, de disfrutar con nuevas recetas, de aprender a amar la cocina y sus secretos. No, se trata de tomártelo como si jugaras el mundial. El medio campo ataca mientras el lateral derecho le echa azúcar al escalope y el centrocampista se tuerce un tobillo tratando de llegar el primero para coger los huevos más frescos y más camperos que el super del Corte Inglés haya conseguido.
Me fijé en uno que quería  preparar “un tournedó a la espada campeadora” y ni encontró la espada, ni esta se dejó atrapar, como le pasaba a todo el que no era el genuino Rey Arturo. Un chafón tremendo. Mientras tanto una presentadora con voz de señorita Rottenmeier azuzaba a los concursantes a correr. “Señores concursantes, que se les acaba el tiempo”. Ellos corrían de un lado para otro sin mucho sentido, un poco al tun tun, porque los ponen de los nervios. Y por si hay algún panfilón, siempre están los chefs, para tocar un poco más las narices. Se les acercan justo en el instante en que, por ejemplo, están metiendo el volován de gambas al horno, y les hacen preguntas idiotas, más que todo para ver si logran que se les queme el hojaldre. Es un concurso muy duro, la verdad. No sirve para enseñar a cocinar, pero sí para despertar el amor por la cocina. Eso dicen. El espectador no ve cómo se hace ni un mísero huevo frito, solo como los concursantes sudan la gota gorda mientras  emulsionan a troche y moche.  
Y luego, cuando pretendo que el abuelo me ayude con la cena y le pido que asuste a las habichuelas, me dice que lo siente pero que a él en cuanto le sacan del fumet se lía. Mi marido se queja cuando le cuento que es que se me ha agarrado el cocido. Me mira de arriba abajo y me dice que para presión los del masterchef.  No te preocupes, le explico, que eso lo arreglo yo poniendo un paño húmedo debajo de la olla para quitar el sabor a “socarrat”. Pero es decirlo y arrepentirme, pues lo noto como sin fe en mí. Mis hijos me piden que les haga un  coulis de postre. Y yo les contesto que como sigan así, los voy a desleír y se les van a quitar las ganas de ver masterchef.
Por eso cuando he visto que la cola daba la vuelta al estanque del Retiro, me he encendido. Quería salir para decirles a todos los que la formaban que para cocinar no hay que tener prisa, que se cocina con amor, como decía mi abuela, y que lo que ellos hacen es presionar y ganar pasta gansa. No salgas, me dice el editor, que luego van a pensar que lo que pasa es que tienes envidia porque la gente prefiere un “concasse” en condiciones que tu libro de “Aniceto”,  y yo regreso,  me “emplato” un ratito en la caseta y sufro.



4 comentarios:

Carmina Botella dijo...

Carmen, acabo de leerlo, como siempre genial.para qué más adjetivos.
Te has llevado la camiseta? no te me vayas a congelar. besos

carmen dijo...

Ya he vuelto y estoy deseando regresar a "la terreta". Allí ni camiseta ni zarandajas pero los fiordos sensacionales. Besos

Rafa CR dijo...

Puedes buscar en Google "Tongo master chef" y te sorprendera de lo que sale...o no.
Tambien puedes visitar directamente
http://www.lavanguardia.com/television/realities/20140207/54399993402/tongo-macrocasting-masterchef-barcelona.html

http://cocinandoespero.blogspot.com.es/2013/02/tongo-masterchef.html

carmen dijo...

Gracias Rafa, he leído tu enlace. Es lo que faltaba. Además tongo.