Si yo fuera nieta y me acercara
por Madrid para ver como está la cosa por España antes de votar en las
elecciones. Me quedaría horrorizada del vandalismo de la puerta del Sol. Luego
preguntaría, y si me dijeran que es el delegado del gobierno, el que se niega a
devolver la tranquilidad a las calles, los comercios y los ciudadanos,
recapacitaría.
Es su propaganda electoral: “o me
votas o quemamos las calles”. Lo dicen sin ponerse colorados, en la asamblea de
Madrid, con luz y taquígrafos.
Si me explicaran que ya no hay asesinatos de
ETA porque el gobierno se lo da todo a los etarras. Pues qué quieren que les diga, me volvería a
mi Venezuela del alma o a la Cuba de mis entretelas, porque así vengo
revolucionado de casa.
Es su programe electoral: miedo a
los actos vandálicos, a las reyertas, a la quema de contenedores. Esa es su democracia. su signo de identidad.
Quemad
las calles, los ayuntamientos, los cines, las tiendas. Subid a las casas y
okuparlas con la aceptación del delegado del gobierno… y luego, esperad a que
os voten.
