Textos

miércoles, 17 de noviembre de 2010

LES SUENA



El caso Gurtel, Brugal, la exis y la zeta, no tendrían importancia si los ciudadanos tuviésemos una escala de valores lo suficientemente depurada como para no perdonar esos desmanes. Pero lo peor es que los escuchamos como el que oye llover, nos parecen hasta normales. Si lo hacen todos. Qué más da. Esa aceptación de la inmoralidad como un mal menor, ese no castigar a los que la cometen, ese dejar hacer o mirar hacia otro lado demuestra que nuestra sociedad está enferma, agonizante, carente de principios, embotada.
¿Es que acaso tú no lo harías? ¿No cogerías de aquí o de allá una chispirritina?
Pone los pelos de punta el dinero invertido en obras que se inauguran, que hacen salir en la foto al político de turno, pero... ¿Y los baches? ¿Se inaugura el arreglo de los baches? ¿Y la salubridad de los barrios marginales? ¿Y las ayudas a la dependencia? Se acabó el dinero, mira tú qué pena, pero no me dirás que no ha quedado hecha un pincel la calle Serrano, hombre, con sus aceras tan anchas y lustrosas. Pues yo prefiero que la calle Serrano tenga las aceras más estrechas, y que dejen de marear la estatua de Colón de una vez, pero que las personas dependientes sean ayudadas, y los enfermos no tarden tanto en ser atendidos, y que se invierta el dinero en lo que no se ve pero se siente.
A lo mejor algún día el dependiente eres tú o tu madre, y entonces que no vengan a contarte que se les acabó el dinero para ayudas pero que te van a montar un concierto en la calle que vas a flipar, porque no.
Vendrán las elecciones, los políticos pactarán hasta con el demonio para conseguir votos. Nosotros no podremos ni siquiera elegir a quienes respetamos porque nunca habrá listas abiertas. Votaremos, y con nuestro voto y nuestra anuencia, pondremos el granito de arena para que continúe la corrupción sin control.
¿Acaso es que tú no pillarías una chispirritina de aquí y otra de allá?
Pues mire oiga, no. Y no quiero dejar esos principios a mis hijos o nietos.
Frente a mariscadas, aviones privados, hoteles de lujo, comilonas, regalos, dispendios y enchufes. Valores humanos, principios, moral, ética, coherencia. ¿Les suena?

4 comentarios:

Lispector dijo...

Bravoooo,Carmen, deberías enviar esta entrada a algún periódico, es impecable y es imposible decirlo mejor, lástima que los periódicos también sean una nido de intereses creados, bueno, para eso está el blog, que muchos leemos, y nos sumamos a tu pensamiento: "Valores humanos, principios, moral, ética, coherencia. ¿Les suena?". Un abrazote, me ha encantado.

leo dijo...

Yo también aplaudo tu entrada. Tratar de ser coherente con esto te hace sentir muy ridículo en muchas ocasiones. Y muy vulnerable. Y terriblemente hipócrita y culpable cuando sucumbes a la inercia y sacas un provecho "cuestionable" de alguna situación. Lo curioso es que el mundo está montado de tal manera que a veces no te dejan otra elección que quedarte con la chispirritina. Y entonces, ¿qué?
Peor es cuando uno elige: No hay autoestima que resista la cara de gilipollas que se queda cuando tú enarbolas tus valores y ves cómo te pasa por encima todo el mundo. Yo, al menos, confío en el karma, que no me quita la cara de gilipollas, pero consuela.
Un besote.

Ángel dijo...

Pues sí. Lo que hace falta, creo yo, es un rearme moral de la sociedad.
Todo el mundo habla de medidas para salir de la crisis económica. es lo único que importa, y es que ya no somos personas, solo consumidores.
Besitos

Carmen dijo...

Pues tienes razón, Lispector, creo que lo mejor es el blog. Una se desahoga con más tranquilidad. Es, cómo te diría yo, un desahogo de zapatillas y batín, que no sirve para nada pero que te deja dormir mejor
Leo, para mí los gilipollas son ellos y los amorales. No flaquearemos ni por una chispirritina.
Ángel, el problema es que ya no hay policías suficientes para todos los chorizos.
Un besazo muy gordo a los tres por acompañarme