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sábado, 27 de octubre de 2012

AMANCIO ORTEGA

No me pienso meter hoy con Amancio Ortega porque haya donado a Caritas veinte millones de euros. Y no lo voy a hacer aunque dicen que paga un 1% de impuestos aprovechando la SICAV. Ha donado los veinte millones porque le apetece. Y en un país donde se protege tanto a los defraudadores, a los consejeros de los bancos, a los que sacan el dinero y lo llevan a paraísos fiscales. En un país en donde nos corrigen hasta los europeos, donar porque sí tiene mucho mérito. Hay muchas personas que acuden a Caritas desesperadas y que lo van a agradecer. Si no paga lo que debería no es cosa suya sino de los políticos, los gobernantes, los parlamentarios, que no saben o no quieren acabar con el fraude. Si han tenido que venir la UE para que los consejeros de Caja Madrid devuelvan lo que se les pagó (porque ahora nos hemos enterado de que al final se pagó a personas que fueron responsables de la caída de las cajas y de la ruina de tanta gente.) Si donan los ricos porque nadie les hace pagar. Si se ponen de huelga los presos porque quieren ser como el etarra Bolinaga. Si tienen que salir a la calle los “perroflautas” y “los yayoflautas” es porque estamos muy requetemal, porque se actúa injustamente o porque quizá haya muchos favores que devolver. Pero no queremos ni un gobierno ni una oposición cautiva de nada ni de nadie. No, no pienso desprestigiar a Amancio Ortega porque, si es cierto que no paga lo que le corresponde, es porque le dejan. Y si le dejan hacer mangas y capirotes con su dinero, todavía tiene mérito por donar algo. Otros, ni eso. Así que si Bolinaga en un acto de deferencia hacia las víctimas, se vuelve a meter en la cárcel de “motu propio”, o los consejeros devuelven sus emolumentos, o los bancos dejan de embargar a los hipotecados como cortesía por los 1.847 euros que cada español ha pagado al sector financiero para tapar agujeros, pues eso que nos encontramos. Si no hay justicia tendremos que conformarnos con agradecer los detalles de los que nadie persigue. Solo me queda pedir a los “perroflautas”, a los europeos, a la troika, a los periodistas, y a todo el que tenga un poco de decencia y poder, que por favor pongan orden en este país para que gente como Jose Luis Domingo no tenga que poner fin a una vida deshecha por otros.

3 comentarios:

Ángel dijo...

No puedo estar más de acuerdo, Carmen.
Hace tiempo que España ya no se puede salvar a sí misma.

Luis de Luis dijo...

Demoladoramente impecable!
Impecablemente demoledor!!

Chapeau!!!

carmen dijo...

Qué pena! Gracias a los dos