Textos

viernes, 23 de junio de 2017

A NADO O EN BICI



                                   






Estoy en la playa la mar de ilusionada, porque el Ayuntamiento ha puesto en marcha dos canales de nado y uno pasa por mi casa, en la Albufereta. Tienen dos kilómetros de longitud “La intención es que los deportistas, así como el público, puedan practicar de forma segura este deporte además de dar respuesta a la gran demanda de la sociedad en la época estival” Eso ha dicho el edil de playas. Los han señalizado con bollas blancas y amarillas. La prensa se ha hecho eco. Eso sí, tienes que hacer el trayecto nadando y perdiendo el resuello por el camino. También han señalizado un carril para bicicletas por la cantera y cuesta arriba, por si a ti te va más lo del golpe de calor. Lo han tenido muy en cuenta. No en vano Alicante es una ciudad turística, y hay que tener contentos a los visitantes. Sobre todo, a los cuadrados y atletas, porque si no eres un Superman es mejor que no salgas a la calle, ni intentes desplazarte. Cómprate una sombrilla, toma posiciones en una esquinita sin algas, sin latas de coca cola, sin compresas, ni demás escombros y, si la encuentras, aguanta estático todo el verano, no te muevas ni para toser. Esperar un autobús puede sacarte estalactitas de la cabeza, aunque seas calvo. El problema es que mientras los nadadores o los ciclistas se lo montan de miedo, el Ayuntamiento ha dejado abandonados a los que no practicamos deporte ni demandamos mar abierto. Según me contaron, los autobuses en Alicante, nunca se sabe (quiero decir que como poco, media hora larga de espera). Cuando quise ir a la estación, una amiga se brindó a llevarme porque los taxis en Alicante, nunca se sabe. Si salimos a cenar, debemos regresar con tiempo porque el Tram en Alicante, nunca se sabe.
Es verano, la población aumenta, pero los medios de trasporte consisten en bollas para nado o carriles para bicicletas. Comprendo que el planeta está muy deteriorado, pero algunas personas también lo estamos, y necesitamos movernos en medios de transporte más, ¿cómo diría yo?, tradicionales, de esos que no adelanten nuestro “articulo mortis” tontamente.
En fin, que dado lo confortable que se está poniendo el trasporte, me voy a Decatlón a ver si me apaño con un gorro, unas aletas, una bici y un botijo, para moverme por la costa.


No hay comentarios: