Textos

sábado, 15 de agosto de 2015

REGIMEN PARA ADELGAZAR OF COURSE




             

imagen:Fernando Botero
 
 

 

Lo más emocionante de internet es que te puedes inventar la locura más inverosímil, colgarla en las redes y esperar a que cueza.  Siempre habrá gente que se la crea y corra la voz. Me recuerda a un juego infantil en el que se pasaban  preguntas  de un jugador a otro hasta llegar a desbarradas respuestas.

Pero lo malo es que soy crédula hasta la enfermedad  y a no ser que entienda del caso, la primera que se lo traga sin  rechistar soy yo.

Empecé tragándome  que se puede freír un huevo colocándolo entre cuatro móviles, pasando porque si te tomas un ibuprofeno con coca cola se produce una mezcolanza tal que te hace dar a luz un renacuajo uruguayo, hasta llegar a creerme que si dejas una botella de plástico en el congelador con un poquito de agua para luego llevártela a la playa con agua refrescada, te sale un sarpullido que te deja la cara color galleta María para siempre.

El problema es que este tipo de informaciones vienen precedidas de títulos, apellidos, universidades y cargos que dejan a una sin aliento. Por ejemplo, si me dicen que lo del renacuajo uruguayo lo ha dicho el profesor Srrütwell, del Instituto de investigación animal de Carolina del Norte( EEUU), no puedo dudar: acato la teoría como dogma de fe. Y si el investigador científico es un profesor de viene de Illinois, ya es que me entrego en cuerpo y alma. Luego, aprovecho cualquier hueco en una conversación y lo suelto de corrido. Así, sin dar tiempo a la chanza. Porque si alguien pone cara de extrañeza, le suelto la retahíla de nombres, cargos y universidades americanas que llevo grabadas a fuego en mi memoria, bebo un sorbo de agua y termino elevando la cabeza lentamente para sellar la chorrada.

No es lo mismo que decir que el autor de la investigación es Alberto Brotons, profesor adjunto de la Universidad alicantina de San Vicente del Raspeig, porque por muy lógica que parezca, se siente demasiado cercana para ser de enjundia. “¿Quién ha dicho eso?” “Brotons, el hijo de Paquito.” “¿El que echaron de los Jesuitas en cuarto? Anda ya. No me lo creo.”

Y así nos va. Yo, por ejemplo,  este verano estoy siguiendo un régimen para adelgazar de un ilustrado de la University of Florida consistente en no mezclar hidratos con proteínas y en el que te dan menús pormenorizados para una semana; té con palomitas de maíz a media mañana y boquerones en vinagre al atardecer mientras debates con un cliente. Porque la teoría del ilustrado tiene en cuenta hasta tu jornada laboral. Yo, como estoy jubilada, me tomo los boquerones con el portero, y a lo mejor es por eso que llevo engordados dos kilos trescientos gramos. El eminente profesor dice que no nos vengamos abajo hasta que no termine la semana. Estamos a sábado y sigo engordando, pero no puedo hacerle el feo. Sería una descortesía imperdonable a él, a la universidad y al país de origen of course

 

No hay comentarios: