miércoles, 9 de noviembre de 2022

MILES GLORIOSUS

 

 


 

 

 

 

Hoy me he acordado de ti, Javier. Ha sido en el metro, al ver un cartel inmenso en el que anunciaban la obra de teatro: “Miles Gloriosus”. No es que te hubiese olvidado, es difícil hacerlo. Hace demasiado poco que te fuiste. Todavía intento llamarte cuando veo algo que nos ilusionaba o nos hacía reír. Demasiado poco para hacerme a la idea de que ya no te tengo y, lo que es peor, que ya no te tendré jamás. Suena demasiado tajante para poder ser digerido.

“Miles Goriosus”, Javier. Lo muchísimo que nos hemos reído con “Golfus de Roma”, la de veces que hemos visto juntos; al saltimbanqui de pega, a ese Pilatos que no puede pronunciar la erre, pero sobre todo, al general, fanfarrón y narcisista: Miles, nuestro Miles. Entraba en el vagón y notaba que la manga de mi chaqueta estaba mojada. No estaba llorando, o por lo menos no como se suele llorar, con quejidos y convulsiones. No, era un llanto silencioso, uno de esos llantos que te desbordan sin que puedas hacer nada para evitarlo, que pasa desapercibido incluso para ti.  Tan solo me caía agua de los ojos como una catarata que no cesa, desbordada. Era una sensación difícil de explicar. Es la pena que se hace hueco para salir cuando menos lo esperas, aunque quieras disimularla. He procurado esconderme tras la mascarilla y las gafas de sol, pero Miles Gloriosus continuaba con sus penachos de romano fanfarrón en los carteles del anuncio, y yo no lo podía soportar.

Dicen que la perdida hay que gestionarla poco a poco, que no se puede huir de ella porque luego es peor. Yo trato de olvidar las tardes que pasamos durante mi infancia y tu adolescencia en el balcón de casa, inventando vidas rocambolescas a los que paseaban por la explanada, desdramatizando las riñas de mamá. Nuestras inspecciones por la casa tratando de mirar con ojos diferentes la vida que nos rodeaba: los desconchones en la alfombra, la bombilla viuda en el trastero, las ranas de papá en el balcón... La intensa búsqueda de canciones de Las hermanas Benitez porque no soportabas que ya no existieran ni en Spotfy. Tu sentido del humor, tu fuerza. Me gustaría contarte que la madre de la guapa está hecha un pincel con noventa años y sin juanetes, las recetas de la “Coca amb tonyina” en inglés, que “Celebro” ha regresado a la playa, y que a “Trigo Limpio” le atacan los peces cuando bucea. Me gustaría contarte tantas, y tantas cosas que me quedaría afónica. Ya no paseo por El Campello porque te veo buscando algún sitio para cenar, ni por la playa de San Juan, ni por ese restaurante nuevo que prometiste ir este verano porque tenía buena pinta. Porque fue de pronto, porque no lo esperábamos, porque así no se debe marchar nadie y mucho menos tú. Con la cantidad de cosas que nos quedaron por contarnos y que todavía nos quedan. 


martes, 1 de noviembre de 2022

QUE BUEN RECUERDO

 

           



 

 

Acabo de encontrar esta entrevista de La ventana digital. 

 

 

Carmen García – Roméu ha sido funcionaria y es escritora. Escritora de libros plagados de sensatez, estilo, humor y humanidad. Habituada a escribir de todo tipo de temas viene a contarnos de si misma.

El escritor nace del lector ... ¿Cuáles fueron sus libros de entonces?

Me encantaban Elena Fortun, Enid Blyton y Roald Dahl, hasta que descubrí a Mark Twain, quien me deslumbró y a quien leí y releí muchas veces.

¿Y sus libros de siempre?

De siempre : “Las aventuras de Huckleberry Finn”, de Mark Twain; “El amor en los tiempos del cólera” de Gabriel García Márquez y “Pedro Paramo” de Juan Rulfo ; más recientemente, los relatos de Carver y de Kjell Askildsen quien me parece el borde más tierno que he leído en mi vida. Es tan lacónico y al mismo tiempo dice tanto..

¿Siempre quiso ser escritora??

No, ni se me ocurría. Solo era consciente de lo poco que me costaba escribir cartas. Hasta Los Mayores - mi madre, por ejemplo - me las encargaban, pero escribía como sentía, no me preocupaba por la forma.

Buen comienzo...

Si, aunque duró hasta un examen de Derecho Político en que el profesor -aunque después lo reconoció que me lo sabía - me suspendió porque consideraba que no era capaz de expresarme bien. ¡Qué tío! . La verdad es que me quitó mucha confianza en mi capacidad para escribir..

Así que se hizo funcionaria ...

Si, nada más terminar la carrera me hicieron una entrevista de trabajo en un bufete tras la que decidieron contratarme con unas condiciones tan leoninas que decidí aprovechar que empezaba la reforma fiscal para apuntarme a la primera oposición que se convocase.

Una oposición de letras puras ...

Entonces no sabía que iba a tener que estudiar matemática financiera, ni estadística, ni contabilidad. Fui poco a poco y, cuando me vine a dar cuenta, me había metido de lleno en el mundo del número, del cálculo y de los balances que yo tanto temía, pero ya no me podía volver atrás. Así que, mira tú por dónde, me convertí en funcionaria de un cuerpo de los más temidos y odiados,..

El primer destino es como el primer amor... ¿Cual fue el suyo? (el destino, no el amor , que aun no somos – poco nos falta – el Hola)

Mi primer destino fue en Madrid y consistía en “barrer” una zona pidiendo los justificantes fiscales en los comercios, Licencia Fiscal, libro de ingresos y gastos... Yo era enormemente tímida y ese trauma acabó para siempre con mi timidez.

Sus momentos clave en la administración fueron ...

Los peores momentos fueron en los comienzos, cuando veía venir a un contribuyente contándome penas tremendas y yo le tenía que decir que el acta le salía por ...

Y luego, con el tiempo, descubrí que me engañaban para darme pena y se me endureció el corazón, pero solo un poquito, siempre lo he pasado mal al inspeccionar a sujetos pasivos individuales; las sociedades son otra cosa, tienen asesores con el colmillo muy retorcido.

Cuando dejó la administración dijo que le hubiera gustado tener un Síndrome de Diógenes para recoger las vivencias que había tenido y las personas que había conocido

Las vivencias son tantas que no podría resumirlas. De los compañeros solo puedo decir que algunos han acabado siendo verdaderos amigos. No tengo malos recuerdos. Y si los hubo, los olvidé.

Una vivencia profesional ...

Recuerdo un día en que nos avisaron, en el trabajo, que algunas unidades debíamos reunirnos a las cuatro de la tarde en la sala de juntas, que la reunión era secreta y que no podíamos ni comentarla con los compañeros. Al llegar, encontramos la sala a rebosar. Había policía, informáticos, personas que no conocíamos. Se trataba de prepararnos para participar, al día siguiente, en una redada “de verdad” por el caso Afynsa.

¿Y que pasó?

Al día siguiente, vinieron los furgones de la policía a recogernos, y cada unidad tenía que participar en la intervención de una entidad. Nunca había vivido algo así. El secretario judicial era el que nos informaba de cuándo teníamos que abrir una caja de documentos o qué hacer. Estaba en permanente contacto con el juez y tenía configurada en el móvil la canción de “Satisfaction”, por lo que cuando la escuchábamos nos poníamos firmes, como los policías. No en vano era el juez. Las aventuras que nos sucedieron las fuimos contando al día siguiente cuando ya todo el mundo se había enterado y había salido en la prensa. Resultaron divertidas pues a un compañero le amenazaron con soltarle a un perro, y a mí me sirvió para documentar la redada de mi primera novela...

Su primera novela, de inequívoco título, “ Sujetos pasivos” (Lengua de Trapo, 2007), la protagoniza una subinspectora de los tributos que vive unas delirantes peripecias ...

Lo cierto es que, en principio, no la planeé, solo escribía anécdotas que me habían sucedido, anécdotas divertidísimas, que no tenían una columna vertebral, ni estaban enlazadas. Se me ocurrió crear un personaje un poco surrealista al que le sucedían cosas horribles en la vida laboral y en su vida privada. Y me puse a intentarlo. Conforme lo leía me iba pareciendo un sinsentido, pero Cristina Cerrada, mi compi de aventuras literarias, premiada y reconocida como escritora, me animaba a continuar. Todavía guardo el correo que me envió cuando terminó de leerla. Ella me dio el empujoncito para intentarlo.

E incluyó en la novela la redada ...

Si, ya estaba repasando el primer borrador y había decidido que la redada que se produce en la novela la dejaba en una elipsis, porque no tenía ni idea de cómo se desarrollaba una. Así que me vino al pelo lo de Afinsa .Curiosamente, cuando Ricardo Senabre, el gran crítico recientemente fallecido, hizo una reseña de “Sujetos pasivos” para “El Cultural” de El Mundo, señaló como uno de los aciertos de la obra la redada policial. Y es que cuando escribes pasan cosas y ocurren coincidencias que parecen esotéricas.

Y enseguida la publicó ...

Si, tuve mucha suerte y recibí el apoyo total de la editorial Lengua de Trapo y eso que, dadas las características de la prota de la novela, el día que me citaron para firmar el contrato creyeron que iba a aparecer una jovenzuela punki con tatuajes. Y aparecí yo con mis años y mis perlitas, fliparon, pero lo disimularon muy bien.

No tardó mucho en publicar su segunda novela “ Bajo Cuerda” (Lengua de Trapo, 2009) ...

Era un historia que llevaba mucho tiempo en mi cabeza, surgió porque mi madre me contó la historia de una amiga suya a la que descubrieron con un amante y le quitaron a sus hijos, la echaron de casa y no quiso recogerla ni su propia familia. Creo que acabó muy mal. Era una historia muy dura que me impactó. Y sobre todo teniendo en cuanta que ese acto tan horroroso entonces, unos años después era normalísimo.

Son claves de “Bajo Cuerda” dos de las constantes de su obra: la fortaleza de los vínculos familiares así como el diálogo con el pasado.

Cuando escribo no soy consciente de eso pero, una vez que me lo señalas, creo que tienes razón. Cuando escribes no te das cuenta de nada. Luego vienen las preguntas. ¿Y yo por qué he escrito esto? Es toda una terapia.

Bien pensado, vuelvo a lo del primer amor, el leit motiv de “Un rubio en el 4 B”, una novela muy querida por usted en el que asume el reto de tomar la voz de una adolescente de los años 60 y narrar su descubrimiento de las paradojas del mundo adulto

Esa novela me costó mucho escribirla porque me tenía que introducir dentro del personaje y ver desde su interior. Reconozco que me apoyé mucho en mi admirado Mark Twain, en ese lenguaje tan cercano y sin embargo tan difícil de lograr.

Es que la naturalidad es muy dura

Eso solo lo sabemos los que escribimos. “Qué graciosa, escribes como hablas”, me dicen algunos. Si ellos supieran lo difícil que es hacer eso. Los folios que escribí para intentarlo llegaban del suelo a la mesa, pero me negaba a reconocer que todavía no estaba preparada para escribir algo así. Por fin lo logré. “Un rubio en el 4 B” fue la novela que me enseñó a escribir desde dentro y con lenguaje coloquial.

Y después de tanto esfuerzo no consiguió editorial

Nadie quiso apostar por ella porque estaba ambientada en el año 69. Pero no importa, me la publiqué yo misma en Amazon.

La protagonista quiere encontrar el Paraíso en la tierra ...

Si, y para ella el Paraíso era sentirse deseada por primera vez. Una adolescente tiene demasiadas dudas. La historia no es del todo real pero sí tiene retazos de la ilusión de entonces.

En sus novelas aparece siempre, de una manera recurrente, una figura, por así decirlo, tutelar: un abuelo, una abuela, una persona mayor en quien se refugian los protagonistas.

Ese personaje mayor existió en mi vida y supuso un gran soporte durante los años de infancia y juventud. Era un personaje contradictorio que me quería sin condiciones, me apoyaba en todo momento, me quitaba los miedos y al que yo no dejaba de observar, por lo que siempre aparecerá de una u otra forma en mis novelas.

Otro de sus personajes tipo es el de una mujer desconcertada por el mundo exterior que le rodea al que intenta buscar una explicación, generalmente, tomando distancia y midiéndola con sensatez . Algo tendrá ese personaje de usted ...

Yo pertenecía a una familia numerosa, pero llegué tarde, ya nadie esperaba un niño. Me sentía muy querida pero muy sola. Mi fantasía era que un día se marcharían todos y se olvidarían de mí. No comía con los mayores, no estaba con los mayores, no salía con los mayores. Pasaba el día fantaseando en mi cuarto de juguetes y eso hacía que no fuera molesta pero quizá olvidada. O yo así lo sentía. Eso hacía que tuviera una necesidad especial de no ser olvidada en ese cuarto de juguetes y quizá así son mis personajes, seres que quieren ser vistos y queridos.

Sus personajes tienden a filtrar la realidad mediante el humor

Eso es algo que algunas personas me han criticado. "Es como si quisieras esconderte en la risa", me dicen. No es verdad. Es tan solo mi modo de estar en el mundo. Si tomo distancia desdramatizo las situaciones y acabo dándome cuenta de que pocas cosas son tan terribles como para amargarnos el día. Eso lo compartía con mi compañera y excelente amiga, Esther Pérez de Miguel. A veces estaba deseando que llegara la hora del desayuno para que me contara o contarle lo que había sucedido esa mañana con los jefes o en el trabajo. Empezábamos enfadadísimas y acabábamos llorando de risa.

A Esther le dedicó un bellísimo y emocionado texto

Nunca la olvidaré. Ni sus risas, ni su forma de imitar, ni todo lo que compartimos. El día que ella se marchó el mundo se quedó un poco más nublado.

Es que tomarse la vida con humor no significa no tomársela en serio.

Dicen que los humoristas somos personas muy tristes y que nos reímos para soportar lo que se nos hace insoportable. No lo sé, pero siempre veo lo cómico o surrealista de las situaciones aunque eso siempre sucede después de haberme llevado un disgusto enorme.

Un reto literario (y no menor) es el que afrontó con “ Aniceto y los cuentos de la Biblia” ( Verbum, 2012) al hacer las maravillosas historias bíblicas asequibles a la generación de la P2P y el iPhone ...

Traté de agilizarla porque la Biblia es muy complicada para la mente de un niño. Y quise que ellos disfrutaran con las historias y hacérselas amenas narradas por un jardinero, sus mascotas, sus problemas, sus valores. Intercalé una historia personal y conté las historias bíblicas desde otras miradas. Por ejemplo desde los animales. ampoco debió ser fácil hacer de las calles de Madrid una apasionante aventura en “Atrapados en las leyendas de Madrid”(Verbum,2014)

Pensé que a esa edad o les cuentas una verdadera aventura de viajes intergalácticos con naves de cazairreales o te tiran el libro a la cara. Y eso intenté con claves en verso de Marisol Perales. Nos quedó una historia muy original. Marycarmen Lafuente que era la que nos asesoraba con las historias de Madrid alucinaba cuando metí a Cenicienta en medio de la plaza mayor, porque ella es una guía rigurosa, pero al final logramos compaginar las historias de Madrid con la fantasía infantil y creo que quedó muy bien.

Y es que su faceta de narradora infantil y juvenil le ha dado muchas satisfacciones como creadora. Quien conoce a “ Gus y la casa voladora” ( Narval, 2012) se queda enamorado.

Es que Gus es muy divertido, sobre todo porque la familia que lleva detrás es muy original y llena de fantasía. Al mismo tiempo los personajes son reconocibles. Hasta sale el matón de la clase, la chica guapa y el primo empollón.

“ Vuela Iván” (Narval, 2015) es su recientísimo libro juvenil...

Iván está basada en las historias que a mi me gustaban cuando era niña. Las historias de T. Lobsang Rampa. Un monje tibetano que aprendió a tener poderes concentrando su mente y su espíritu. Le añadí algunas aventuras, persecuciones y malvados. Pero, sobre todo, le añadí al personaje emblemático que me acompaña en casi todas mis historias: la abuela.

Tiene buena pinta ...

Pues con suerte se convierte en un incunable...

¿?

Resulta que, por los dibujos que hizo para mi libro, han seleccionado al ilustrador en la feria del libro infantil y juvenil de Shajah, que debe ser muy importante. La mejor del mundo, sin duda, y lo mismo me la traducen al árabe y arraso en Dubai.

Cosas más raras se han visto...

No le quepa la menor duda.

Desde 2007, el primer año de la edición digital de La Ventana, ha publicado en la revista todo tipo de textos y no recuerdo ni un comentario desfavorable ...

Bueno, eso es una alegría. Solo sé que alguna vez me encuentro a un compañero por la calle y me dice. “Te sigo en La Ventana”. Y me hace mucha ilusión. Es como si no me hubiera ido del todo.

Ums, ahora que hago memoria si ha tenido comentarios, por así decirlo, poco agradables( una sola vez, eso sí), y fue cuando reseñó la novela “Todas las almas” ¿No sabe usted que no se puede tomar en vano (doy fe) el nombre de Javier Marías???

No lo volveré a hacer. Creo que si no conectas con alguien, los que sí conectan se lo toma a mal, como si les estuvieras haciendo de menos. Y yo creo que en literatura, como en todo, existen muchas opiniones y todas válidas.

Una reseña muy llamativa fue la referida a la excepcional novela de Ana María Matute “Paraíso Inhabitado” ...

Además de que soy una admiradora suya es que esta novela conectó con mi infancia. Es uno de esos libros que me hubiera gustado escribir. Comprendí tanto a esa niña solitaria porque de alguna forma me sentí identificada y me hubiera gustado haber sido capaz de contar como ella la experiencia vivida.

En “Fotos en el congelador” (Verbum, 2014), su última novela, se ensaña con los best sellers

Con lo que cuesta hacerse lector, con el esfuerzo que supone concentrarse, ser capaz de pasar una tarde leyendo me da rabia que una vez conseguido el hábito, se pierda el tiempo en libros hechos a la carta, que no aportan nada. Libros que cierras y como si nada: no te han cambiado ni un ápice, no te han desvelado algo que no sabías no te han enseñado a comprender al otro. Nada. Pura historia hueca. No te han hecho pensar ni un minuto.

Así nunca se va a hinchar a vender ...

Como no escribo según las normas habituales del best seller no venderé como los best seller, aunque los haya estupendos como “El padrino”, “Lo que el viento se llevó” y miles; pero no soporto las repeticiones de escenas, los términos alambicados para parecer cultos, las escenas estereotipadas ... y sobre todo las páginas de relleno para que al lector no se le acabe el libro pronto.

Es para amortizar la compra ...

He escuchado a algunos lectores que si se acaba pronto no les da tiempo a encariñarse con el personaje. ¿Pero de verdad encariña tres páginas copiadas y pegadas del libro de instrucciones de un ordenador para aumentar el tamaño de la novela? ¿O cinco páginas sobre la gota de sudor que cae en el rostro de la prota? Eso ya lo hicieron Flaubert y Proust y, por cierto, muy bien, no hace falta repetirlo.

¿Un ejemplo de buen hacer?

Sin ir más lejos García Márquez, quien para decir que hace bochorno, dice “Hacía un calor de caldera de barco”, luego continua contando lo que interesa. En “El amor en los tiempos del cólera” hay muchas historias, cada una interesante. No pierde el tiempo. Sus frases son largas pero siempre va al grano. A mí me parece que García Márquez tiene una vena cómica que por lo visto solo la vemos mi hermano y yo.

En “Fotos en el congelador” arremete contra los premios literarios a los que considera “orientados”; curiosamente su novela fue premiada en uno de ellos.¿ Le tocó un jurado esquizofrénico o con sentimiento de culpa?

Es verdad, esa fue uno de mis mayores asombros. Pensaba mandar otra novela pero la quise arreglar tanto que me la cargué. Ni siquiera me atrevía a enviar “Fotos en el congelador” a una editorial, pensaba que no les gustaría. La envié al concurso pensando que no habría jurado con suficiente sentido del humor como para no rechazarla. Fue una agradable sorpresa. Me demuestra que el mundo literario esta mejor de lo que pensaba.

En las páginas de “Fotos en el congelador” habitan muchos personajes letraheridos que, ilusionados e ingenuos, creando sus mundos literarios – muchos de ellos absurdos – que les sirven para soñar y llenar su vida

Crear un mundo para soñar es fantástico porque te lo acabas creyendo y al final es verdad. Creo que lo dijo Ana María Matute. Cuánto hablo de ella ¿verdad? Como verá soy de filias y fobias.

Esas personas acaban por sentirse otro

Eso es lo malo. Cuando crees que por escribir eres otro, más importante, más creativo. Es mentira, escribimos con una parte de nuestro cerebro, el derecho, que es intuitivo y cuando se nos muere la idea nos quedamos sin ideas. Sin nada que contar que merezca la pena. Nos pasa como los adivinos, en este caso como al abuelo de la novela.

Otro abuelo ...

Otro. Él tiene momentos de lucidez y ve el futuro, escenas que se cumplen pero no puede vivir de eso porque igual que viene, se va. Es algo que va más allá de nosotros, que no nos pertenece. Pertenece al inconsciente, a algo que va más allá de nuestro control. Por eso el oficio es importante, porque cuando no se te ocurre nada, lo rellenas con oficio y buen hacer, pero ni la literatura ni el arte nos pertenecen. Lo mejor es no ir de superior porque nadie puede dominarlo.

“ Jonah” una maravillosa (como no) canción de Paul Simon tiene un verso que dice “ nadie deja que le arrebaten sus sueños fácilmente”, me vino a la cabeza cuando pensaba en los personajes de su novela (en especial Inma, la protagonista), que nunca serán escritores de fama, ni siquiera tienen el más mínimo talento pero no dejan de perseverar ...

Vivimos de sueños, de esperanzas, de deseos. Dicen que es lo que nos mantiene vivos. Como vamos a permitir que nos roben la única razón para seguir aguantando tanto disgusto. No puedo decir cual es el sueño de Inma, pero lo tiene y lo transforma.

Es una novela en última instancia, sobre esa proeza que es conseguir aceptarse.

Ese debería ser el sueño de cualquiera, pero desgraciadamente no lo es. Siempre vemos más verde la hierba en el jardín del otro.

Para ello su protagonista debe sobrevivir a un amor ¿ “tóxico”? ...

Buscamos lo que somos. Ese amor es toxico porque ella lo busca, consciente, para, valga el juego de palabras, intoxicarse. Al acabar la novela aún sigue.

¿Hay una cierta melancolía en la novela o es cosa mía?

Hay tristeza, soledad, melancolía, pero al lograr compartirla toda esa melancolía se transformará en ternura. Cuantas personas ansían encontrar a alguien para bailar un pasodoble cada vez que el mundo se pone negro, mis personajes tienen esa suerte.

En la novela Inma dice que ella quiere escribir para dar esperanzas a sus lectores... ¿ Y Carmen García - Roméu que esperanzas nos da?

La esperanza de ser auténticos, únicos, como lo hemos sido siempre, sin avergonzarnos. Creo que cuando un creador profundiza dentro de él sin tapujos y con valentía, encuentra a otra alma que siente como ella, que la escucha y la entiende. Ese es el milagro del arte, la destrucción de la soledad aunque sea por unos segundos. Es como saber que hay alguien que ha sentido como tú. Y solo eso ya es bastante. Mientras queramos imitar a otros, ser otros, quedarnos en lo superficial no habrá comunicación, no seremos nada.

¿Y eso se consigue fácilmente?

No lo sé. Yo procuro seguir dos máximas: “No sé cuál es el secreto del éxito, pero el del fracaso es intentar contentar a todo el mundo” y “No hay viento favorable para el marinero que no sabe a dónde va” ¿Le hacen?

Me hacen, me hacen...

Luis de Luis Otero
Servicio de Planificación y Relaciones Institucionales

Comentarios

a11004ya

"La destrucción de la soledad", buena definición. Enhorabuena, me identificio con muchos de tus conceptos.

g13087gm

¡Enhorabuena por tu éxito Carmen! Se te nota muy feliz en las fotos, a pesar de lo pequeñitas que son. ¡Un poco más pequeñas y tengo que coger un microscopio!

f25600in

Estoy pensando si la diferencia fundamental entre la literatura juvenil y adulta no será que a la primera la expurgan completamente de paja para que el joven lector no pierda la paciencia y piense si no estaría mejor jugando con la puta consola. Me parece correcto, es un modo de entender la literatura, el mío es que los grandes escritores se distinguen precisamente por ofrecer una paja de calidad, por eso sus obras constan de cientos y cientos de páginas. Como yo, de dedicarme a la literatura, tendría vocación de gran escritor y no de..., pues esperaré a tener gana y ánimo para escribir un libro de 500 páginas lleno de paja, cosa que no sucederá nunca, pero que hago constar para que nadie me acuse luego de traidor.

g08299yp

Proust, relleno, no hace falta repetirlo... por Dios, señora, un poco de contención.

a53600vt

Enhorabuena por tantos éxitos,¡ y que continúen¡¡

r28603cd

Me han parecido muy interesantes tus comentarios de tus libros y especialmente de como llegaste a iniciarte en escribir. a mi tambien me gusta mucho, a mi me pasa como a ti empiezo a escribir y tengo mucha facilidad sin pensar, ya sea una carta, una redaccion, cualquier, texto. Me encantaria, conocerte y poder hablar para reflexionar sobre esto. me siento identificada con muchas cosas de las que has comentado. enhorabuena y sigue adelante.

a41000zv

Estupenda entrevista, la leí del tirón. Buen entrevistador y buena entrevistada.

z28000k0

Carmen, uno de los pilares de la Ventana. Me alegra ver tantas publicaciones y tan variadas. Yo, algún día, quiero ser como tú...

e44600mu

Pues sí, esta Carmen da la impresión que se lo va a pasar bien, si consigue mantener el sentido del humor. Si la Ventana se convierte en el Hola, igual pergeño una sección:"Adiós"

a49600v0

Saludos para Carmen... ahora, con tiempo, podrá dedicarse en cuerpo y alma a su pasión literaria. PD. "Poco nos falta para ser el Hola", je.

     

 


sábado, 15 de octubre de 2022

EL DISGUSTO DE LAS MOMIAS

 

 


 

 

 

Esta mañana he ido a ver momias: una exposición en CaixaForum. La muestra explora la idea de momificación y analiza a seis personas que vivieron en el antiguo Egipto. Ellos se momificaron para sobrevivir a la muerte y conducir el cuerpo al más allá. Resulta que con los adelantos actuales se pueden conocer hasta las caries que tenían los Tutankamones y las clases pudientes de la época, me refiero a los ricos del antiguo Egipto. Tan solo con hacer una especie de resonancia magnética a los sarcófagos, se pueden contemplar capas y más capas hasta que sale el esqueleto. Se le van descubriendo las vendas, los huesos, las arterias. Se descubren las enfermedades que los llevaron a morir y la edad. Se conoce si la momia pertenece a un enfermo de corazón, uno de cáncer de pulmón que hizo metástasis en los huesos, si tenía arterioesclerosis, caries, y hasta mala idea. Si ellos hubiesen sabido que después de todo la parafernalia del entierro, embalsamamiento, recoger amuletos y prendas queridas para tenerlas al despertar, en vez de ir al más allá, iban a  acabar en un museo siendo observados por descendientes de cuatro mil años más, cargados de móviles para fotografiarlos, estoy segura de que les hubiese sentado fatal.

 Me alegro de que ahora nos incineren y aquí paz y después gloria. Aunque me cuesta entender que después de ponerse de moda entregar nuestro cuerpo a las llamas y esparcirlas por lugares inexplicables como campos de futbol, mares proceloso, o plazas de toros, nos preocupe tanto encontrar el cadáver de un antepasado: un tatarabuelo, pongo por caso, siendo capaces de destruir una iglesia, un sanatorio o vete tú a saber qué, para buscarlo, desenterrarlo, incinerarlo y esparcirlo.

Supongo que todo esto tiene lugar por las creencias. Veo el cuerpo como un traje que utilizamos un tiempo, como el capullo de un gusano de seda del que un día nos desprenderemos para transitar por otra dimensión, por el cielo, por el Nirvana, o por ningún lado, pero solo algo que cobijó el ser que ya no está. Por eso, la experiencia de esta mañana me ha dado mucho qué pensar.

 


sábado, 3 de septiembre de 2022

NETFLIX Y EL AMOR.

 

 

                                             


 

 

 

Acabo de ver una película de Netflix: “That´s Amor” Y he decidido tener el detalle de comentarla, más que todo para que no caiga nadie en mi error. La anuncian como esa entrañable comedia romántica en la que una joven trata de recomponer su vida y se enamora de un chef que conoce durante una clase de cocina. Los ingredientes ya ponen en guardia: La chica, engañada por su novio, conoce a “un potente” en el restaurante, y se enamora. Se enamoran por el sistema de la cámara lenta y las palomitas de maíz que intercambian con unas risas que ni te cuento. No escatiman escenas de ternura. Se lo pasan de miedo echándose agüita en un barco, encestando en una cancha, dando de comer a un pajarito, corriendo entre los rododendros y demás, hasta que aparece, mira tú por dónde, la novia de él, una lagartona de catalogo, mala y egoísta hasta la extenuación. Y para estar más equilibrados, también aparece el novio de ella, muy arrepentido por su infidelidad, que no fue nada, ya ves tú. Le regala un collar, a  ella, que jamás usa collares, y se lo cuenta a la amiga para que veamos que jamás se ocupó de escucharla. 

La escena final, como es de esperar, transcurre en un taxi saltándose semáforos para llegar al aeropuerto. “El potente” se marcha a España, y ella lo quiere impedir, ya que lo quiere a él, solo a él, y no al infiel del collar. Besos finales y música de fondo. 

Hubiese estado muy logrado que la música de fondo, dado el tema español, fuese “Suspiros de España”, pero ni eso se les ocurrió. 

No adolece de un solo tópico de las novelas malas, en eso han sido fieles y metódicos. 

Si la vi hasta el final no es porque sea masoquista, es porque transcurría en San Francisco y él era el hijo de un chef, español donde los haya. 

Me intriga saber porqué no buscaron a cualquier español que pasara por allí para preguntarle cosas de España, digo yo, más que todo por no dar la nota. 

Pero supongo que ya estaban hechos a enhebrar tópicos y no podían parar. 

La chica se había apuntado con su madre a un curso de cocina española. ¿Y qué es lo primero que se enseña? Pues la tortilla española, que le sorprende muchísimo porque primero se fríe la patata y luego se mete en el recipiente de los huevos batidos. Fíjate, le cuenta a la amiga. Hasta ahí, no me sorprendo. La siguiente receta es el gazpacho andaluz. Muy “sui generis”. Cortan los ingredientes muy, pero que muy pequeñitos, les añade aceite con la mano, y con la mano los mueven para que cojan sustancia y pelos de las manos porque no llevan guantes. Por fin los trituran un poco a la remanguillé y les  queda lleno de tropezones y espesísimo, pero los “guiris” están encantados con el manoseo. Después, y ya después de haberse echado agüita los enamorados y dejarnos ver que la cosa funciona, preparan el plato fuerte: una paella que transportan unos camareros vestidos de maños que bailan la jota aragonesa a la perfección, con la clara intención de hacernos la paella más oriunda de Zaragoza. El chico español habla con la ce, no con la ese, como hacen los sudamericanos, y dice cariño a cada paso, porque se ve que aquí eso se dice mucho. 

Cuando terminó la película me pegué de bofetadas por haberla visto hasta el final. Ahora Netflix me ha tomado la medida, y me propone unos bodrios de amor inenarrables. Estoy perdida

 

sábado, 27 de agosto de 2022

UN FUTURO INCIERTO Y CONTRADICTORIO

 

 

                                              



 

 

 

Las previsiones para el invierno del 2022, son desconcertantes como las noticias que nos regala la prensa. 

Me desayuno con la noticia del día.  Habrá inflación, es decir, el dinero valdrá menos por la demanda y habrá menos producción. Todo será más caro porque al haber poco, pues eso, que costará una barbaridad. Habrá recesión, se paralizará la actividad económica, que supone descenso de los salarios, de los beneficios, del empleo. Se me atraganta el pan con tomate. Bebo un poco de café amargo y paso de noticia.

Habrá una crisis energética si Rusia corta el gas a los estados miembros, aunque a España parece ser que esas cosas no le afectan. No dependemos del gas ruso, dicen, dependemos del gas de Argelia. No me consuela en absoluto. Bebo otro sorbo de café mientras medito sobre lo mal que nos llevamos últimamente con Argelia. Después de la última chulería del gobierno, no veo yo nuestra independencia energética por ninguna parte.

 Continuo leyendo y veo que compramos más gas a Rusia que a Argelia. Mira por donde, exclamo para mí misma. ¿Pero no decían que había que bloquear a Rusia…? El tomate del pan se mezcla con el aceite y se desliza por mi antebrazo. Más que todo por el anonadamiento. 

Continuo leyendo.

EEUU se consolida como el mayor proveedor de gas a España en detrimento de Argelia. Pero… ¿en qué quedamos? ¿Nos provee Rusia, Argelia o EEUU? Busco denodadamente y leo: Respecto al petróleo nuestros mayores importadores son Nigeria, Méjico, Libia, Kazajistán y EEUU. El 40% del gas que llega a Europa lo hace desde Rusia, aunque en el caso de España, nuestro país importa gas principalmente por los gaseoductos que llegan del norte de África, sobretodo Argelia. “Y dale Perico al torno”. Si estamos a malas. No sé si se debe a la nube que deja el covid persistente en nuestro cerebro o a la edad, pero no veo coherencia en las noticias de google. 

Todavía no he logrado formarme una opinión con respecto al gas y sus variopintas adquisiciones, pero el tema es chungo, enrevesado y un tanto apocalíptico. Mi vecina dice que compre garbanzos y comida perecedera y deje de comerme el coco. 

Decido hacerle caso y entro en el tiempo. 

“Llega una Dana subtropical que dejará granizo en España, pero eso no significa que bajen las temperaturas, incluso subirán. Es un calor/frio, como los aparatos de aire acondicionado, que nos hundirá sin remedio en el caos. Cojo la bufanda la gabardina y el abanico, lo dejo encima de la mesa para que no me pille el desconcierto en el semáforo. Continuo leyendo: Compruebo que los ingleses aun lo tienen peor:

Sequia en el mundo. El estado británico declara el estado de sequía. Escocia, Gales e Irlanda toman sus medidas. Después de la ola de calor en Inglaterra, vendrán tormentas con riesgo de inundaciones. O sea otra vez un frio/calor: sequía e inundaciones a partes iguales. Lloverá, se secara inmediatamente y el monstruo Ness se transformará como consecuencia del cambio climático en un pollito. 

Dejo a los ingleses y me preparo una tostada de mermelada, como la que merienda la reina Isabel de Inglaterra, que está hecha una pera y no para de cumplir años. 

Continuo con las noticias del periódico digital. 

Los alemanes acuden al mercado de Alicante a comprar higos de Albatera a 2,20 el k y tomates Raf a 2,90  el k. 

Eso, ya ves tú, me consuela. Somos pioneros en higos.

Voy a guardar la fuente del desayuno y antes de hacerlo y buscar el bañador me quedo paralizada: 

La oblada melanura, una especie agresiva de peces atacan en el mediterráneo. Buscan lunares, verrugas, pequeñas heridas, sobre todo en personas mayores para morder y dejar sangre y agujeros en la piel. Se han detectado, más de 700 ataques de obladas melanuras, más de 500 ataques de  pez araña y diferentes medusas de tipos, caravellas luminiscentes, luna. Turritopsi y demás. 

Charly, un buceador que se pasea por nuestras boyas, me dice que se le acaban las vacaciones porque tiene que pagar nuestras pensiones. Lo consuelo con la posibilidad de que las espacies marinas acaben con los pensionistas.  Se marcha más tranquilo y yo no sé qué pensar.   

jueves, 4 de agosto de 2022

EL PODER DE LA MENTE

 

 

                                              


 

 

 

 

Leo que Uri Geller le declara la guerra mental a Putin y amenaza con desviar sus misiles. Dice que lo piensa hacer con la misma fuerza con la que doblaba las cuchararillas. 

Me ha hecho ilusión, la verdad. Parece ser que en vez de armas de destrucción masiva se van a utilizar ahora armas mentales. Es que el peligro es inminente, dice. Ha escuchado que las bases navales en la costa oeste de Escocia están particularmente en riesgo. No sé si es por esa zona dónde se halla el monstruo del lago Ness, pero en cualquier caso, la amenaza es muy seria, y Uri no está dispuesta a pasarla por alto. Hace un llamamiento a todas las personas amantes de la paz en el mundo, para que imaginen un campo de energía radiante durante cinco segundos al día, y actuará como un escudo dorado protector del cielo sobre el que rebotará cualquier misil nuclear que lance Putin. 

No me lo invento. Lo ha dicho.

Es tan alucinante el poder de la mente, según él, que he decidido hacer lo mismo con aquellos que abominen de la estupidez humana, que nos concentremos para crear un escudo dorado sobre la Moncloa, y que todas las decisiones estrambóticas que salgan de su inquilino, se vuelvan contra él. Y ya puestos, contra cualquier político medroso, que por no crear tensión, se trague todo lo que salga del gobierno. Porque a partir de ese momento, si sale bien el invento, nos podríamos concentrar en las puertas de las casas “okupadas” para que las leyes que protegen a los invasores, se tornen protectoras para los invadidos. Que en los comercios baje la temperatura de 27º, que los dirigentes sin corbata se asen en su propia estupidez, que las menstruantes y los eyaculantes se definan a sí mismos como lerdos totales en un acto de reconocimiento subliminal. “Todes”, absolutamente “todes”, sometidos al poder de la mente de unos pocos iluminatis con la cabeza en su sitio. 

Crearemos un muro de luz que mantendría alejados del resto a la “Matria” y a sus descendientes. Podríamos cambiar el mundo o, por lo menos, España. Quizá con solo enviar a un ángel exterminador de chorradas, consigamos que se haga la luz en el gobierno y vea, como le ocurrió a San Pablo al caerse del caballo, la luz, la verdad, el ying y el yang de la pérdida de votos. Que pueda ver que no se resuelve nada cambiando a Ábalos ni a Adriana Lastra. Es, como dicen los andaluces; “mu sensillito” 

Aunque con suerte para ellos, la oposición se quede ciega y muda también, y decida no meterse con los ERES de Andalucía, porque el PSOE no es corrupto, aunque el PP sí, y facha, y nazi, pero el PSOE no, faltaría más. 

Uri, dime cómo se hace eso de la concentración mental porque tal y como se está poniendo la política y la oposición ya no tenemos ni dónde agarrarnos. ¿Hay que empezar con cucharillas o vale yendo a la yugular directamente?